Tierras
Ocasiones
- Los manifestantes realizaron cuatro marchas a la Presidencia de la República contra las órdenes de lanzamiento, lo que ocasionó tranques descomunales que afectaron a miles de conductores que se dirigían hacia la capital a trabajar.
Presión
- La huelga de hambre de los 20 precaristas, diez ubicados en los alrededores de la Presidencia y otros diez en las oficinas de las Naciones Unidas, se inició el pasado viernes 21 de marzo, cuando marcharon por tercera vez al Palacio de las Garzas, con el fin de entregar el pliego de peticiones, lo que no pudieron lograr.
Postura
- La dirigencia de los precaristas ha reiterado en varias ocasiones que ellos están dispuestos a pagar las tierras que hoy invaden, por lo que luchan para que les sean traspasadas.
Los veinte precaristas de Arraiján que mantenían una huelga de hambre desde hace ocho días en la plaza Catedral y las oficinas de Naciones Unidas decidieron levantarla, luego de llegar a un acuerdo con autoridades del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial, tras la mediación de la Iglesia católica.
El principal punto fue que el ministro de Vivienda, Edgardo Lasso, presente en la sesión del Consejo de Gabinete del 9 de abril el pliego de peticiones de los invasores.
El acuerdo se alcanzó en la madrugada de ayer sábado, luego de una prolongada negociación entre las partes.
Además de la dirigencia de la Coordinadora Victoriano Lorenzo, que lidera el movimiento de los invasores en ocho puntos de Arraiján, intervinieron la viceministra del ramo, Karina Angulo, y el reverendo Eusebio Jiménez, representante personal de José Domingo Ulloa, arzobispo de Panamá.
Las partes acordaron reunirse los días miércoles y viernes para buscar una salida al conflicto que protagonizan más de 3,000 familias instaladas en Arraiján y sobre quienes pesan órdenes de desalojo por parte de las autoridades municipales de Arraiján, ya que se encuentran en terrenos privados.
En su oportunidad, Lasso indicó que desde enero se han venido realizando reuniones con los precaristas y se han visitado diferentes lugares, además de levantar un estudio socioeconómico para determinar la situación real de cada familia y encontrarles soluciones habitacionales pertinentes y de acuerdo con lo que la ley permite.
Por su parte, el padre Jiménez, tras señalar que percibía buena voluntad entre las partes, aplaudió la disposición de estas para lograr un consenso y encontrar una salida que beneficie a todos.
Pablo Martínez, Rolando Rodríguez y Eurimia Cedeño, del grupo de los precaristas, se mostraron optimistas ante la presencia de la Iglesia, ya que esta puede garantizar un diálogo con las autoridades nacionales con miras a resolver sus necesidades de tierra y techo.
Los invasores de tierras pertenecen a grupos organizados de sectores como Altos de Howard, Los Tecales, Las Veraneras, La Gran Bendición, Altos de Paraíso y otras.