La Procuraduría General de la República (PGR, Fiscalía) defendió hoy su actuación "de buena fe" en la detención este martes, en plena campaña electoral, del aspirante izquierdista a gobernador del estado de Quintana Roo, Gregorio Sánchez Martínez, a quien dijo investigar desde enero pasado.
"No tiene esto ninguna implicación política en ningún sentido. Debe quedar muy claro que el actuar de la PGR es de buena fe. Es el representante de la sociedad y esa buena fe es la que se ejercita para realizar todas las investigaciones en todos y cada uno de los casos", dijo en rueda de prensa el portavoz de la Fiscalía, Ricardo Nájera.
Esta mañana el Partido de la Revolución Democrática (PRD) a través de su presidente, Jesús Ortega, dijo que las acusaciones por lavado de dinero, delincuencia organizada y fomento al narcotráfico contra Sánchez eran "tonterías para poder tenerlo en la cárcel" en un momento en que iba bien en las encuestas al gobierno del estado.
Las imputaciones contra "Greg", como se conoce popularmente a Sánchez Martínez, comenzó el pasado 15 de enero, cuando la situación se dio a conocer al PRD, que posteriormente le postularía como aspirante a gobernador para los comicios del 4 de julio.
"Él mismo fue citado ante la autoridad investigadora (...) y notificado de estos hechos. Pidió primero comparecer como testigo y, al decirle que había imputaciones directas contra él, aceptó comparecer" el pasado 3 de mayo, cuando lo hizo asistido por un abogado, detalló Nájera.
En esa diligencia Sánchez "negó los hechos y ofreció presentar su declaración por escrito en los días siguientes", algo que no había ocurrido hasta ayer, agregó el portavoz de la PGR.
Dio por cierto que "mucha de su gente ya estaba involucrada" con la delincuencia organizada desde hace tiempo, conclusión a la que llegaron al arrestar a varios de sus colaboradores en marzo de 2009.
En el caso de Gregorio Sánchez, la fiscalía mexicana presume que mantiene nexos con el cartel de los hermanos Beltrán Leyva y con Los Zetas, una organización delictiva implicada sobre todo en el narcotráfico y el tráfico de personas por estados del Golfo de México y Centroamérica.
Nájera señaló que, por lo averiguado hasta ahora, Sánchez "ya estaba recibiendo, por él o por sus escoltas, algún tipo de retribución" por informar o facilitar las operaciones de las organizaciones criminales dedicadas al tráfico de drogas.
Según Nájera, aunque los ingresos del aspirante a gobernador rondaban 1,54 millones de dólares, hay registro de retiradas en entidades bancarias por valor de 2,46 millones de dólares.
Anoche Sánchez fue detenido en el aeropuerto internacional de Cancún por dos agentes sin ningún tipo de violencia.
La orden de captura la dio el juzgado segundo de distrito de procedimiento penales federales en el estado de Nayarit, en el oeste de México, adonde será trasladado el detenido para ser ingresado en un penal, informó la PGR.
La petición de la orden de captura procede del fiscal de la Unidad Especializada en Investigación de Delitos contra la Salud adscrita a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), dependiente de la PGR, y la Unidad de Investigaciones Financieras de la Secretaría de Hacienda.
Esta última parte, que se formalizó el pasado 11 de febrero, ha sido "mucho más importante y ha sido la base principal del hecho".
Sánchez fue presidente municipal de Benito Juárez, el municipio donde está Cancún, y en días pasados había manifestado que el gobierno del estado, en manos de Félix González Canto, del PRI, le había calumniado al acusarle de montar un centro de espionaje.
El próximo 4 de julio, además del gobierno de Quintana Roo estarán en juego el congreso quintanarroense y nueve ayuntamientos, municipios y congresos de trece estados más de México.