Autoridades panameñas investigan desaparición de médico cubano y su familia
La desaparición de Nivaldo Linares Pérez, de 47 años, de su esposa Saily lvarez Díaz, de 45, y de sus dos hijos menores de edad, también fue confirmada por la Embajada estadounidense en un comunicado.
Las autoridades panameñas investigan la desaparición de un matrimonio y sus dos hijos, de origen cubano, vinculados a la Embajada de los Estados Unidos en Panamá, informó hoy a Acan-Efe una fuente oficial.
Las investigaciones las realiza el Ministerio Público junto al Departamento de Investigación Judicial de la Policía Nacional desde la pasada semana, cuando la desaparición de la familia fue denunciada a las autoridades, indicó la fuente policial, sin más precisiones.
Por su parte, medios locales informaron este miércoles de que el fiscal auxiliar Dimas Guevara se encuentra al frente de las averiguaciones.
La desaparición de Nivaldo Linares Pérez, de 47 años, de su esposa Saily lvarez Díaz, de 45, y de sus dos hijos menores de edad, también fue confirmada por la Embajada estadounidense en un comunicado.
"Podemos confirmar que un contratista que labora en la Embajada de los Estados Unidos se encuentra actualmente desaparecido junto a su familia", indicó la Embajada en su escueto comunicado, en el que puntualizó que de momento "no hay indicio de algún acto criminal o daño a la familia".
Las autoridades no han informado sobre el avance de las investigaciones, que según los medios locales es nulo, manteniéndose el caso como un extraño misterio.
De acuerdo a los datos de la prensa local, Linares es un médico epidemiólogo que trabaja para el Centro para el Control de Enfermedades de los Estados Unidos, en una oficina adjunta a la Embajada de los Estados Unidos, y tenía pocos meses de vivir junto a su familia en Panamá.
Su esposa, según las mismas fuentes periodísticas, es nefróloga, y los hijos de la pareja, identificados como lvaro y Adrián, de 16 y 9 años, respectivamente, estudian en un colegio privado de la capital panameña.
El diario La Estrella de Panamá ha informado de que la familia abandonó Cuba en 2003 y que fue una menor que tenían invitada en casa la que denunció hace nueve días la desaparición después de que la familia hubiera salido de casa a hacer compras en un centro comercial.