Las autoridades judiciales de Nicaragua autorizaron la extradición de los hermanos Héctor y Horacio Chang Wong, condenados en Panamá por el secuestro y posterior asesinato del empresario japonés Takashi Otta, al tiempo que sus homólogos de México hicieron lo mismo con la ciudadana Benigna Walter Gil vinculada al ilícito de la legitimación de capitales por un monto de B/.10,5 millones.
Lo anterior fue revelado ayer en conferencia de prensa, por el fiscal segundo superior, Dimas Guevara, quien agregó que el Gobierno nicaragüense aceptó la petición luego de localizar a los hermanos Chang Wong en un sector rural de esa nación centroamericana.
Los hermanos Chang Wong y varios cómplices fueron procesados por los delitos de homicidio, asociación ilícita para delinquir y secuestro cometido en perjuicio del empresario Takashi Otta, alto ejecutivo de la empresa Citizen Latinoamerican Corp.
Luego del secuestro, el cadáver del empresario japonés fue localizado en estado de descomposición en el sector de El Llano, distrito de Chepo, y tras el análisis forense se determinó que la causa de muerte de Otta fue asfixia mecánica por estrangulación.
Los hermanos Chang Wong, luego de la audiencia oral fueron declarados culpables y condenados por el Segundo Tribunal Superior de Justicia a 20 años de prisión.
Cabe destacar, que desde el inicio del hecho delictivo los hermanos Chang Wong se mantenían prófugos de la justicia, siendo finalmente ubicados en Nicaragua, razón por la cual la Fiscalía Cuarta Superior del Primer Distrito Judicial y por conducto de la Procuraduría de la Nación formalizó la solicitud de extradición a Nicaragua.
Por otra parte, se informó que el Gobierno de México atendiendo solicitud de su homólogo de Panamá comunicó el beneplácito de acceder a la extradición de la ciudadana Benigna Walters Gill requerida dentro de las sumarias seguidas en relación a la "Operación Beni".