El defensor del pueblo, Italo Antinori, emitió ayer un comunicado en el que afirma que "observa con inquietud y preocupación" el escrutinio que realiza el Tribunal Electoral de los votos emitidos para legisladores, alcaldes y representantes de corregimiento.
Indicó que la Defensoría del Pueblo no puede callar frente a la "avalancha" de quejas que recibe de todo el país sobre irregularidades que "empañan" el proceso electoral.
"Nuestras líneas de teléfono no dejan de sonar clamando por justicia y transparencia. El pueblo nos hace una pregunta que lamentablemente no podemos responder ¿Dónde están los observadores internacionales?, señaló.
Antinori recordó a los magistrados del Tribunal Electoral que su eficacia no debe medirse sólo por el resultado de la elección presidencial, sino también en función de los otros comicios, ya que se trata de una consulta general en donde se eligen otros cargos.
"Para nadie es un secreto que el escrutinio en algunas juntas circuitales todavía hoy día se está desarrollando lentamente, sin plena información a pesar de que se establece en las disposiciones legales que los escrutinios son públicos- y en algunos casos hasta bajo un cerco policial", sostuvo.
Enumeró irregularidades como actas perdidas, mesas donde votaron más del cien por ciento de los electores, irregularidades en el escrutinio de votos, personas a quienes se les ha usurpado su número de cédula con el que votaron otras personas, el doble voto electoral, actas que misteriosamente tardan en llegar, aun en sitios urbanos, compra de votos y retención de documentos personales.
Añadió que el triunfalismo de la elección presidencial no debe soslayar estas irregularidades, por lo que confeccionará un informe "interesante" sobre las mismas. Calificó como censurable y lamentable que no se le permita el acceso a los periodistas a los centros de escrutinio, ya que con esto se le niega información al pueblo.