Con acaloradas discusiones concluyó en la tarde de ayer, la discusión en primer debate de los primeros siete artículos del proyecto de ley de Reordenamiento y Simplificación del Sistema Tributario Panameño.
En la primera sesión de la Comisión de Hacienda de la Asamblea Legislativa, los legisladores concluyeron con la discusión del primer bloque del proyecto de ley que incluye un total de ocho artículos que van del 12 al 19 y se espera que el próximo lunes sean aprobados.
Para agilizar la discusión, se acordó dividir el proyecto en tres bloques, el primero que trata de las normas de procedimiento de administración tributaria y el segundo sobre el fortalecimiento de la Dirección de Ingresos, ambos consesuados en el Diálogo por la Reactivación de la Economía. El tercer bloque incluye los artículos del 1 al 11 y además del 31 al 42, que tratan la nueva estructura de impuestos.
Ese tipo de subsidios están autorizados únicamente para pequeñas economías de países cuya participación en las exportaciones mundiales no superan el 0.10% y con un Producto Interno Bruto (PIB) máximo de 20.000 millones de dólares.
Requisitos
Estos son los requisitos establecidos por el Municipio de Panamá para obtener un permiso para dedicarse a la buhonería o la venta ambulante: las personas que tienen el deseo de dedicarse a la venta de alimentos o cualquier otra actividad que involucre la buhonería tienen que dirigirle un memorial al alcalde, a través de un papel sellado, con cuatro timbres que tiene un costo B/1.00 cada uno, copia de la cédula, estar paz y salvo con el municipio y tener carnet de salud si se va dedicar a la manipulación de alimentos. El Municipio de Panamá no le otorga licencias a las personas extranjeras ni aquéllas que no cuentan con un carnet de salud.
Según el decreto Alcaldicio N° 25 del 14 de enero de 1999, se establece que para ejercer la economía informal o vender alimentos en la calle se debe contar con todos los permisos sanitarios pertinentes.
La venta de empanadas y chichas es un negocio que no figura en las estadísticas oficiales de la Contraloría de la República, porque pertenece al espacio subterráneo de la economía informal. Muchos son los panameños y extranjeros que se ganan humildemente la vida de está forma sacrificada.
Sin embargo, es un negocio que se ha establecido como costumbre porque tiene un mercado cautivo en horas de la mañana y el mediodía. Son vendedores empíricos que brindan opciones a los trabajadores que no han desayunado o no se encuentran cerca de un restaurante económico, no tienen dinero para comer en un restaurante.
Los vendedores ambulantes de chichas y empanadas son una parte de esa economía informal o subterránea. Este sector opera al margen de ciertas normas establecidas. Además como su nombre sugiere, son aquellos vendedores que se encuentran dentro de un contexto socioeconómico dominado por la caída de los salarios reales, la constante migración rural - urbana y extranjera, la pobreza, la estrechez del mercado laboral etc. La economía informal es una de las posibilidades inmediatas de subsistencias económica para un importante sector de la población, en especial, la que habita en las concentraciones urbanas.
Las condiciones en que trabajan la mayoría de los vendedores se identifican con la falta de prestaciones laborales, locales improvisados o bien inexistentes y bajos salarios percepción.
La mayoría de las personas que incurren en la informalidad tienen en común un bajo nivel escolar, poca experiencia laboral y edad avanzada; sin embargo se han agregado trabajadores despedidos y jóvenes con algún grado de capacitación, pero que tienen problemas para integrarse al mercado de trabajo. Estas personas se desempeñan en actividades de poca tecnificación, tales como el comercio y los servicios, principalmente en locales pequeños o improvisados o incluso en la vía pública con carretillas.