Las investigaciones realizadas por la Policía Técnica Judicial (PTJ) sobre el asesinato del ciudadano ítalo-salvadoreño Salvatore Lowe Badilla Balmores indican que éste pudo haber fallecido por detonaciones hechas en el interior del vehículo y no desde afuera.
Según el director de la PTJ, Rodolfo Aguilera, las investigaciones preliminares indican que Lowe Badilla recibió un impacto del lado derecho de la cabeza y otros en ese mismo lado del cuerpo y que dentro del auto se encontró gran cantidad de casquillos de bala.
Aguilera explicó que aún es muy prematuro para dar una versión definitiva sobre cómo ocurrieron los hechos, pero que se trabaja en varias hipótesis sobre los móviles del crimen. También reveló que existen dos personas bajo investigación a quienes se les decomisaron dos armas de fuego. También detalló que los expertos en balísticas analizaron ayer las trayectorias de los diversos impactos de bala que presentaba el auto en donde viajaba el occiso, para determinar si pudieron ocasionarle la muerte.
Explicó que el vehículo de Lowe Badilla presenta múltiples impactos de bala, presuntamente realizados con un fusil automático, que se pudo tratar de una Uzi o un AK-47. Añadió que portar este tipo de armas constituye un delito.
Por su parte, el ex director de la Policía, Oswaldo Fernández, aseguró que la proliferación de estos enfrentamientos armados en las calles hace necesario la aplicación de sanciones más severas, para quienes porten armas de fuego sin el permiso correspondiente.
Fernández propugnó la aplicación severa de las leyes y estimó que las fuerzas del orden público se encuentran un poco desalentadas ante la celeridad con que los delincuentes quedan en libertad tras ser detenidos.