Es un grupo de estudiantes interioranos. Tienen una fiesta que según lo animada que estaba, prometía extenderse hasta el amanecer.
Todas las noches sin necesidad de celebrar un cumpleaños, los adolescentes organizan parrandas en las que se llega a tal grado de desorden, que tiene que intervenir la Policía.
En estas fiestas existen sorpresas y sorprendidos.
"¡Que se lo quite, que se lo quite!", gritan a un joven que al son de la música se despoja de su ropa hasta terminar completamente desnudo. Katy es estudiante de Psicología y no le parece extraño contar lo que sucede a diario en el apartamento que se ha convertido en su hogar desde que empezó a estudiar en la universidad.
Pero no todo es diversión y algarabía en el área social del edificio, porque mientras esto sucedía, a Massiel, una compañera de apartamento, casi la ahogan en la piscina.
A ella la empujaron y gracias a Dios sólo se lesionó la rodilla, dijo Katy.
Es normal que la locura y el desenfreno se apoderen de sus cerebros producto de diferentes clases de bebidas alcohólicas, combinadas con el cigarrillo que se brinda en estas celebraciones formadas por estudiantes universitarios procedentes de diferentes puntos del interior del país.
Son muchos los que provienen de Chiriquí, Chitré, Aguadulce, Santiago, Penonomé o Las Tablas.
¿Se imaginan compartir un apartamento con 8 personas? Parece insólito, pero esto es lo que sucede en los apartamentos que se ubican en áreas como El Cangrejo, vía Argentina y la Calle Manuel Espinosa Batista, donde los jóvenes deciden hospedarse por la cercanía a la universidad, mientras que otros lo hacen por el ambiente de fiesta que se vive en esos lugares.
Con una gran sonrisa en sus labios, Marlina, estudiante de Química, recuerda cuando ella junto con una amiga robaron la alcancía de otra joven que contenía B/.6.00 dólares en centavos, para comprar huevos y salchichas.
"Teníamos hambre, el dinero que nuestros padres nos habían mandado se terminó, así que no nos quedó de otra". De esta forma trata de justificar el delito que ocurrió, seguramente, sin que sus padres se enteraran.
En estos "edificios universitarios" ocurre de todo.
Dayalis, estudiante de Tecnología Médica, detalla que se llevó un gran susto cuando al estar próxima a llegar a su edificio ubicado en la vía Argentina, se encontró que estaba rodeado por unidades policiales. ¿Qué había pasado?
Al parecer, unos sujetos habían ingresado a uno de los apartamentos para golpear y tratar de violar a unas jóvenes que residen en el lugar.