El contralor de la República, Alvin Weeden, advirtió ayer que no permitirá que Leandro Avila se ampare en la Federación Nacional de Servidores Públicos (FENASEP) para no respetar las leyes del país y desestimó la demanda por calumnia e injuria que interpondrá en su contra.
"En ningún momento yo he hablado mal de la FENASEP y el tema del señor Leandro Avila no lo voy a ventilar más en los medios ni perderé más el tiempo con él", afirmó.
Subrayó que Avila como funcionario de la Contraloría se debe a las normas de la institución y eso lo hará cumplir la institución.
Las declaraciones de Weeden se dieron a raíz de la amenaza formulada por el dirigente de la FENASEP, quien manifestó que interpondrá una demanda por calumnia e injuria contra su persona.
El contralor y el dirigente de la FENASEP han sostenido en las últimas semanas una disputa pública en los medios de comunicación debido a las destituciones registradas en el sector público.
Weeden aclaró que en realidad no se han dado cuatro ni cinco mil destituciones como ha señalado Avila, porque la cifra es imaginaria.
Por otra parte, Weeden indicó que hoy podría convocar a una conferencia de prensa para dar a conocer un informe de todos los funcionarios tanto del pasado Gobierno como del actual que debieron realizar su declaración de bienes.
"Lo que sucede es que yo no podía dar esa información antes porque existe un término establecido en la nueva ley de diez hábiles después de la promulgación", añadió Weeden.
Recalcó que dará la lista de todos los que han cumplido con esta obligación y llamará a los que no lo han hecho para evitar que sean sancionados.
"Lo importante no es a quién debemos sancionar, sino que la realicen como establece la ley", precisó Weeden.
En tanto, Leandro Avila, afirmó que tiene intenciones de demandar por calumnia e injuria al contralor Weeden por los comentarios en los que puso en duda su eficiencia, al tiempo que informó que la organización a su cargo cambiará su estrategia de lucha por lo que ya no continuarán con los cierres de calles.
Según el dirigente, no se justifica que un funcionario con un cargo como el de contralor haga este tipo de señalamientos sin tener las pruebas que sustenten sus declaraciones públicas.
Avila afirmó que él tiene 23 años de servicio y por lo tanto tiene derecho a sus vacaciones y demás prerrogativas que le otorga el cargo que desempeña.