La Policía colombiana halló ayer 51 kilos de cocaína dentro de una avioneta, que realizó un aterrizaje forzoso en un remoto balneario de las selvas del noroeste fronterizas con Panamá. La aeronave es un bimotor que tenía una matrícula estadounidense falsificada y estaba tripulada por dos hombres que huyeron hacia la zona boscosa, dijo el jefe policial de la región, coronel Yamid Hernando Moreno.
El oficial explicó a los periodistas que la avioneta aterrizó en la pista de Capurganá, aldea a más de 1,000 kilómetros de Bogotá y cercana a Puerto Obaldía, primera localidad panameña en la frontera con Colombia. Según versiones obtenidas por Moreno, que tiene a cargo la región del golfo de Urabá, incluida la conflictiva zona bananera local, la avioneta tuvo un fallo en uno de sus motores.
Al parecer, para no perder altura por la avería, los tripulantes de la aeronave arrojaron al vacío una parte de la cocaína que transportaban, indicó el portavoz militar, lo que no impidió que se vieran obligados a aterrizar para no estrellarse.
Los efectivos policiales del balneario hallaron dentro de la avioneta tres sacos con cuarenta paquetes de cocaína, que según el coronel pesaron 51 kilos. Las autoridades no han establecido el lugar de origen del vuelo de los narcotraficantes, como tampoco su eventual destino, aunque no descartaron que fue-se Panamá, por la ruta que llevaba.
La aldea donde ocurrió el aterrizaje pertenece a la población costera de Acandí, que es el último centro urbano de relativa importancia en la alejada línea limítrofe de Colombia con el país vecino.
Por otra parte, la Infantería de Marina destruyó ayer en el suroeste de Colombia un campamento de las FARC, con un campo de cocales y capacidad para albergar a unos 150 hombres, y detuvo a seis guerrilleros, informaron fuentes castrenses. La acción, como parte de la "Operación Calima" en el suroeste del país, se registró cerca al puerto de Buenaventura, en el Pacífico, precisaron las fuentes.