Puerto Obaldía, enviada especial
Autoridades colombianas denunciaron que guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) hostigaron ayer la comunidad de Sapzurro, luego de ingresar desde territorio panameño en una embarcación supuestamente perteneciente a la Policía de Panamá.
Un cable de la agencia AFP fechado en Bogotá, señala que el secretario de Gobierno del departamento de Chocó, Higinio Mosquera, aseguró que la entrada de los insurgentes desde la población panameña de La Miel y la utilización de un barco de este país motivó que las autoridades de ese sector de Colombia exigieran a la Cancillería colombiana una explicación.
Mosquera dijo que es la segunda vez que los insurgentes entran a Sapzurro desde territorio panameño, ya que hace unas semanas destruyeron el puesto policial, causando la muerte y heridas a varios soldados del Ejército Colombiano.
Añadió que la presencia de los guerrilleros en Sapzurro ha motivado que las autoridades de este lugar y del Municipio de Juradó exijan al gobierno la construcción de dos bases militares.
Por otra parte, el canciller panameño Jorge Ritter advirtió que el gobierno panameño no negociará con las FARC y rechazó categóricamente la posibilidad de que Panamá solicite a algún tercer país u organismo internacional la defensa de su frontera.
Ritter dijo que se comunicó con su homólogo colombiano para reactivar los mecanismos de coordinación colombo-panameña, con el fin de ventilar los problemas causados por los insurgentes colombianos.
Añadió que la presencia de tropas de Estados Unidos en Panamá durante más de 85 años "nunca" ha servido para cuidar las fronteras ni garantizar la seguridad del Canal.
Indicó que compete a la Policía Nacional panameña tomar cartas en el asunto "porque no podemos tolerar el ingreso no autorizado al territorio nacional. El canciller rechazó enfáticamente además que esta situación ponga en peligro la seguridad y reversión del Canal.
La Embajada de Estados Unidos en Panamá negó las afirmaciones del legislador perredista, Miguel Bush, de que los insurgentes que se tomaron La Miel son miembros de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) que buscan justificar la permanencia de tropas estadounidenses en Panamá después del año 2000.
En tanto, la Dirección de Política Indigenista del Ministerio de Gobierno inició reuniones ayer con dirigentes kunas para que la construcción de una base naval en la región de Puerto Escocés sea reconsiderada por el Congreso General Kuna, que la rechazó en 1996.
El representante del Ministerio de Gobierno en las negociaciones con la dirigencia kuna, Ulises Santos, dijo que si la base de Puerto Escocés se hubiera construido, como solicitaron las autoridades hace dos años, la incursión de guerrilleros en La Miel y el éxodo masivo de sus habitantes no se hubiera registrado.
El Congreso General Kuna emitió en noviembre de 1996 una re-solución en la que rechazaba la construcción de esta base y advertía que estaba dispuesto a ir hasta las últimas consecuencias, incluyendo el derramamiento de sangre, para evitar su edificación.
Los kunas argumentaban que esta instalación les traería problemas administrativos y les destruiría sus sembradíos de plátano y coco. La base tendría una pista de aterrizaje, un muelle, aduana, migración, puesto de salud, depósitos, torre de control aéreo y oficinas administrativas.
Por otra lado, durante una reunión sostenida en Puerto Obaldía entre moradores de La Miel y representantes del Ministerio de Gobierno, los desplazados pidieron que el Estado les pague una indemnización y los subsidie hasta que puedan regresar a sus hogares.
Señalan que aunque la guerra no es de ellos, los pobladores de La Miel y Armila serán afectados de darse la incursión, pues se tiene la experiencia de campesinos colombianos que han quedado en medio de dos frentes: el guerrillero y paramilitar.