Lo cierto es que el 2004 en comparación con los años anteriores registró una disminución en el número de estos eventos. Resulta que para el 2002 fueron 800 los sismos ocurridos, mientras que para el 2003 la cifra varió a 621; sin embargo, los expertos coinciden en que no todos los movimientos pueden ser considerados "temblores". Hay excepciones.
Justamente la constante actividad sísmica en la provincia de Chiriquí ha mantenido a las autoridades en vilo en los últimos días.
El tema volvió al tapete cuando hace unos días la región, así como la vecina Bocas del Toro y algunos sectores de Santiago fueron sacudidos por un sismo de 5.8 en la escala de Richter.
Se trata de un movimiento que volvió a causar estragos en las estructuras de la Ciudad Judicial de David inauguradas por el gobierno de la presidenta Mireya Moscoso.
Sin embargo, las advertencias del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá van más allá de describir a la ciudad de David como una zona con áreas "rojas" de "actividad sísmica", sino que además hace recomendaciones. La Ciudad Judicial fue reabierta, pero la experiencia motivó que el estudio sirva de marco para uno nacional.