Los chiricanos en tierras altas lloraron a sus muertos al dar inicio a las primeras sepulturas de las víctimas de la tragedia.
En tanto, pobladores de Changuinola, una de las áreas más afectadas, y los de las tierras altas en Chiriquí, comenzaron a desesperarse ante la falta de ayuda que llega lentamente. Apenas, ayer, por primera vez, desde que inició el temporal, las autoridades pudieron ingresar a Bocas del Toro y entregar alimentos, frazadas y medicinas. Una barcaza con cientos de toneladas en ayuda humanitaria partió vía marítima desde Colón y se espera que llegue hoy a la provincia. El combustible se agota y peligra que se paralice la planta eléctrica del hospital, lo que podría poner en riesgo la vida de algunos pacientes.