Cada seis horas en Panamá se apuesta un millón 15 mil 876 balboas en diferentes juegos de azar, según lo revelan las estadísticas del primer semestre de 2009 del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
En los primeros seis meses de este año, el total apostado en máquinas tragamonedas, lotería, mesas de juegos, hipódromo, apuestas de eventos deportivos y salas de bingo ascendió a 739 millones 557 mil 768 balboas.
La cifra total representa cerca del 7% del Presupuesto General del Estado del 2009.
Diariamente, entre enero y junio de este año, se jugó por semana un promedio de 28 millones 444 mil 529 balboas, lo que por día representó 4 millones 63 mil 504 balboas.
A pesar de tratarse de una cifra importante, las apuestas del primer semestre de 2009, presentan una disminución con relación al mismo periodo de 2008.
El año pasado las apuestas para el primer semestre en estos juegos ascendieron a 779 millones 696 mil 673 balboas, lo que comparado al mismo periodo de este año, revela una disminución de 40 millones 138 mil 905 balboas.
Ingresos brutos.
De acuerdo con información de la Junta de Control de Juegos, entre máquinas tragamonedas, lotería, mesas de juegos, hipódromo, apuestas de eventos deportivos y salas de bingo, se alcanzaron ingresos brutos por el orden de 138 millones 934 mil 403 balboas en el primer semestre del año en curso.
Las máquinas tragamonedas alcanzaron ingresos brutos por el orden de 104 millones 227 mil 193 balboas en el primer semestre de este año.
Mientras que las mesas de juego tuvieron ingresos brutos por 24 millones 667 mil 203 balboas. En el hipódromo, la cifra fue de 4 millones 923 mil 87 balboas y las apuestas en eventos deportivos lograron 4 millones 692 mil 722 balboas.
La Lotería no facilitó esta información.
Recaudaciones.
Los operadores o administradores de los juegos de suerte y azar en Panamá “no pagan impuestos a la Junta de Control de Juegos, sino una participación, según se informó del MEF.
Trascendió que en el caso de los casinos completos y salas de máquinas tragamonedas tipo A, esta participación representa el 10% de sus ingresos brutos mensuales.
Igualmente se informó que estas empresas no pagan impuestos, en su lugar otorgan una participación al Estado.
Es un problema peor que el alcoholismo.
No es un secreto que Panamá se ha constituido en un centro turístico importante, pero las cifras no separan las apuestas de los visitantes y los locales, manifestó la socióloga y catedrática universitaria, Enriqueta Davis.
A su juicio, no cabe duda de que el problema de los juegos de azar se ha convertido en un mal que afecta principalmente a las personas de la tercera edad, que no tienen en qué entretenerse.“En Panamá no hay opciones de distracción para los adultos mayores y ven en los casinos y otros juegos de azar una salida a su rutina”, precisó.
Para Davis, la adicción a los juegos de azar o ludopatía es un problema peor que el alcoholismo. “El alcohólico llega a un punto en que se duerme, pero el ludópata no, por ello hay que ver este mal como un problema social”, afirmó la psicóloga.