LOS transportistas, que organizan un paro para el 15 de mayo, mantienen una deuda pendiente con el Banco Nacional de Panamá (BNP) por B/.14 millones, lo que ha obligado a la entidad bancaria a secuestrar, hasta el momento, 105 autobuses de un total de 556.
La deuda es producto del préstamo de B/.30 millones que en el 2001 la administración de Mireya Moscoso le otorgó al sector transporte, bajo el supuesto de que iban a mejorar y renovar la flota de las 37 rutas que operan en la ciudad capital.
Una fuente bancaria, que pidió omitir su nombre, dijo al Panamá América que de los autobuses reposeídos, 28 han sido vendidos, 13 están en trámite para ser adjudicados, y se adelantan procesos judiciales contra 78 propietarios.
Se conoció que la venta de los autobuses secuestrados ha sido un proceso costoso para el banco, pues ha tenido que hacer nuevas inversiones, ya que los buses están en condiciones físicas y mecánicas deplorables.
Con relación al paro programado, ya se han registrado los primeros acercamientos entre el Ejecutivo y los transportistas, aseguró ayer el presidente de la Cámara Nacional del Transporte (CANATRA), Esteban Rodríguez.
El dirigente indicó que espera una reunión al más alto nivel, y que se realizará el jueves o viernes.
Por otra parte, la FENACOTA, que no apoya el paro, pidió otra reunión aparte con el mandatario Martín Torrijos.
El uso promedio de los autobuses en la ciudad de Panamá es de 17 años, y la mayoría de ellos son buses escolares puestos fuera de circulación en EEUU, según un estudio de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre.
La propuesta de modernización del transporte público elimina la mitad de los actuales "diablos rojos", y crea los boletos para la movilización, lo que significa que a los buseros no se les pagará con efectivo.
B/.14 millones deben buseros al Banconal
Para participar del nuevo sistema, los transportistas deben aportar B/.50 millones.