Coclé. El presupuesto de la Caja de Seguro Social (CSS) para el año 2003 será recortado en B/.224 millones, informó, Eben Chi Pardo, director de Planificación de la entidad.
La Junta Directiva de la CSS aprobó un presupuesto de B/.1,240 millones, lo que representa una baja de 17%, con lo cual se afectarán todos los rubros de la estructura presupuestaria.
Para el próximo lunes, la Junta Directiva de la Caja se reunirá con los funcionarios del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para aclarar las dudas en torno al recorte.
"Según el artículo 17 de la Ley Orgánica de la Caja, una de las funciones de la Junta Directiva es la aprobación del presupuesto, luego se le entrega al MEF para que lo incorpore al Presupuesto General del Estado, que posteriormente será discutido en la Asamblea Legislativa y es allí donde se le puede hacer cualquier tipo de modificación", agregó.
La mitad del financiamiento de la iniciativa HIPC debe venir de préstamos bilaterales y la mayoría de las sumas restantes proviene de las instituciones multilaterales; el FMI y el Banco Mundial se limitan a jugar un rol de intermediarios financieros.
En la reunión del G8 (G7 más Rusia) el 28 de junio pasado en Kananaskis, en Canadá, los participantes se comprometieron, según el texto de sus conclusiones finales, a financiar su parte de los créditos suplementarios necesarios para la iniciativa, que podría alcanzar hasta 1,000 millones de dólares estadounidenses, según sus estimaciones.
El economista jefe del Banco Mundial, Nicholas Stern, denunció ayer la hipocresía de los ricos, que estimulan a los países en desarrollo a abrir sus mercados mientras se protegen a sí mismos a golpe de subvenciones y barreras aduaneras.
"Es hipócrita estimular a los países pobres a que abran sus mercados mientras aprueban medidas proteccionistas diseñadas a la medida de poderosos intereses privados", dijo el economista jefe durante una conferencia de prensa en Washington la víspera de la reunión anual del FMI y el Banco Mundial.
Señaló, sin embargo, que mejorar el acceso de los países pobres a los mercados mundiales sería "una de las iniciativas más importantes que los países ricos podrían tomar para combatir la pobreza" en el mundo. Stern denunció en particular las subvenciones agrícolas en los países industrializados -311,000 millones de dólares en 2001-, que van esencialmente a grandes empresas agroalimentarias.