Reveló que los análisis toxicológicos realizados por funcionarios del IMEL descartaron que la intoxicación fuera producto del consumo de algún tipo de agroquímico o pesticidas.
Pachar precisó que se solicitó la cooperación del Instituto Conmemorativo Gorgas para establecer con exactitud el tipo de toxina presente en la bebida.
Los forenses realizaron las autopsias de los cadáveres de los tres campesinos, quienes consumieron la bebida, y las muestras obtenidas indican que no hubo presencia de pesticidas u otros agentes químicos que pudieran estar presentes dentro de los envases utilizados para preparar la chicha de maíz.
También se informó otros consumidores de la bebida no presentaron síntomas de intoxicación, por lo que se realizan otras pruebas para determinar los factores que incidieron en el fallecimiento de las tres personas.
Entre las víctimas figuran Marcos Garrido, de 34 años; Celestino González y Fermín Vega. Otras personas también presentaron síntomas de vómitos y diarrea, pero lograron recuperarse.
Las autoridades de salud han solicitado a los residentes de comunidades rurales abstenerse de consumir estas bebidas.
Los forenses realizaron un análisis de los tanques y envases en donde se encontraba la chicha.
Entre los síntomas por la intoxicación se encuentran vómito, dolor abdominal y diarrea.
La bebida de maíz fermentada tradicionalmente es consumida por campesinos e indígenas para algunas fiestas.
Las toxinas son producidas por bacterias reproducidas en la chicha.