La centralización del sistema educativo propicia el desperdicio de recursos y la corrupción, por lo que lo ideal sería que las decisiones administrativas sean tomadas por la comunidad, advirtió ayer el representante del Programa para la Reforma Educativa de América Latina (PREAL), Lionel Toriello.
Más de un tercio de la población no tiene acceso a niveles mínimos de instrucción, mientras que la mayor parte de los que sí tienen acceso reciben una educación de muy baja calidad, revela un informe de la Comisión Centroamericana para la Reforma Educativa, que tiene como lema “Mañana es muy tarde”.
El análisis de la Comisión señala que el desarrollo educativo de Centroamérica, Panamá y República Dominicana está rezagado con respecto a América Latina, que de por sí solo está por debajo del índice mundial.
Lionel Toriello, quien fue invitado a Panamá por la Fundación Rotaria, planteó que se debe promover la descentralización del sistema educativo como principal mecanismo para mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje.
“En un ministerio con mucho personal, el potencial para cometer abusos y errores es muy alto, por eso la primera conclusión es que hay que descentralizar la gestión educativa”, acotó.
Subrayó la necesidad de cambiar los patrones de evaluación de los educadores en cuanto a su remuneración, porque no hay un claro vínculo ente el talento y sus salarios.
“Los sistemas actuales tienden a premiar la antigüedad, el escalafón y no necesariamente la habilidad del maestro y entonces con frecuencia ocurre que el sistema premia a aquellos que son hábiles para navegar en la política interna del ministerio y sindicatos más que a los buenos maestros”, agregó. La remuneración debe depender de la eficiencia y no de los juegos políticos, enfatizó.
GREMIOS REACCIONAN
Tanto la Asociación de Maestros Independientes Auténticos (AMIA) como la Asociación de Profesores de la República de Panamá confirmaron a este diario que a los educadores panameños se les paga de acuerdo con sus créditos académicos y no por rendimiento individual.
Luis López, secretario general de la AMIA, reconoció que un título no garantiza un buen desempeño, lo que ocurre en otras profesionales, como por ejemplo, la abogacía.
No obstante, dijo que a los maestros se les evalúa de acuerdo con su desempeño y logros en el aula , y quien obtenga un bajo rendimiento, debe recibir capacitación durante un año.
Pero ¿cuántos docentes obtienen una evaluación en la categoría deficiente? “Muy pocos. La mayoría somos buenos; no excelentes porque nos desempeñamos con limitaciones”, responde. Más en la A2