Nación

Baja calificación recibe servicio de transporte


Tomar un autobús en Panamá es un trago amargo para los usuarios. Al menos esto es lo que piensa la mitad de las personas que utilizan el transporte público.
De acuerdo con la última encuesta nacional preparada por la consultora CID/Gallup para El Panamá América, RPC Radio y Noticias RPC, de las personas encuestadas, cerca de la mitad considera malo o muy malo este servicio, mientras que un mínimo porcentaje tiene una opinión positiva.
Los transbordos para llegar a un destino dentro de la ciudad se han convertido en un factor negativo en la evaluación del transporte público, ya que casi la mitad de los panameños tiene la necesidad de hacer por lo menos uno diariamente.
Este factor implica un mayor presupuesto destinado para el pasaje, lo que afecta las finanzas familiares.
Pero el dilema no acaba aquí, porque el mal servicio del transporte ha dejado secuelas negativas a la inmensa mayoría de los panameños.
Dentro de las consecuencias más comunes, los usuarios destacan la incomodidad. Otro significativo grupo asegura que la ineficiencia del servicio provoca que lleguen tarde a su destino, mientras que otro segmento de la población siente temor por los crímenes e inseguridad dentro de los autobuses, por la forma en que conducen los choferes y por el comportamiento de algunos pasajeros.
Tras conocer los resultados de esta encuesta, que será publicada íntegramente mañana, El Panamá América consultó a dirigentes del sector transporte.
De acuerdo con Dionel Broce, presidente de la Unión Transportista de Pedregal, es imposible que con un carril exclusivo para el transporte público dejen de existir los tranques.
Los panameños deben ser más condescendientes y madrugar si quieren llegar a tiempo, mientras que el Gobierno debe construir más carriles y arreglar los que ya existen, dijo Broce.
Los propietarios de transporte se muestran de acuerdo con un cambio en el servicio. Sin embargo, no comparten la idea de que con una tarifa mínima de 25 centésimos se puede llegar a este cometido. "Un bus de 140 mil dólares no se paga con un pasaje como éste", afirman.
Diariamente un autobús genera unos 145 dólares. De este total, el dueño del vehículo se queda con 70 dólares; 40 dólares se utilizan en combustible y 5 dólares en lavado y limpieza. Esto implica que al conductor le quedan 30 dólares.
Por su parte, Roderick Villarreal, director de la Sociedad de Empresarios Transportistas de la Gran Terminal, indicó que en el caso del transporte del sector Oeste del país, las incomodidades por los tranques se deben a que todas las personas coinciden con un mismo horario de entrada y salida del trabajo, y ello impide una fluidez en el tráfico vehicular.
Mientras las autoridades del Ministerio de Obras Públicas (MOP) y el Tránsito no habiliten una tercera vía desde la entrada de Howard hasta la Avenida de los Mártires, los tranques continuarán y los usuarios seguirán llegando tarde a sus labores cotidianas, dijo Villarreal.
"Los usuarios tienen toda la razón cuando exigen modernización en el transporte, pero hay que tomar en cuenta que los costos operacionales en este negocio cada día son más altos", argumentó.
"En el sector transporte no hay préstamos para adquirir una flota vehicular nueva, no hay exoneraciones en piezas, y el aumento de unidades también afecta la rentabilidad del negocio", señaló Villarreal.
Dijo que en cierta forma el transporte subsidia al Estado, porque lleva niños de primaria gratis, estudiantes de secundaria a medio pasaje y los jubilados que tienen derechos especiales.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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