La falta de exportación de novillas a mercado centroamericano en los últimos 4 años ha provocado una depresión en los precios para el productor, situación que mantiene muy preocupado a los ganaderos.
Gerardino Batista, presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN), explicó que la ganadería no ha crecido tanto porque hay ganaderos que han invertido en otras actividades, pero a pesar de esta condición se mantiene la producción de carne.
Se dejaron de exportar más de 10 mil novillas al año porque el incentivo de exportación se dejó de dar a los productores, y el negocio en estas condiciones no es rentable.
En los últimos cuatro años, ha provocado un efecto negativo en el precio para el productor porque, mientras el consumidor sigue pagando una carne cara, los productores reciben un precio muy bajo.
El novillo en pie alcanzó los 65 centésimos la libra y ahora está en 57 centésimos; y en canal, de un dólar con 26 centésimos por libra, bajó a un dólar con 14 centésimos.
Indicó que el problema es que los comerciantes son los que ponen el precio y está en un bajo precio porque hay mucha producción, “pero aquí en el país no hay ninguna libra de carne congelada, lo que significa que toda la carne que sale al mercado se vende”.
Panamá cuenta con un millón 600 mil cabezas de ganado, en estos momentos, que se producen en un millón 300 mil hectáreas.