Los "días puente" volvieron a ser motivo de debate ayer en el pleno de la Asamblea Legislativa, al momento que se discutió un proyecto de ley que pretendía restablecer esta figura para los 9 de enero y 28 de noviembre de cada año.
Según la propuesta, para los efectos del descanso obligatorio correspondiente a estas fechas, cuando sean martes o miércoles, se transferirá el descanso al día anterior a la fecha, y cuando sea jueves o viernes, el descanso será el lunes siguiente.
La misma norma establece que las conmemoraciones cívicas y oficiales correspondientes al 9 de enero y 28 de noviembre continuarán efectuándose, como es tradición, el día que corresponda en el calendario.
Después de severas críticas de parte de legisladores del opositor Partido Revolucionario Democrático (PRD), el Partido Arnulfista y miembros de las demás bancadas, el legislador Arturo Araúz, proponente del proyecto decidió devolver la propuesta a primer debate, a fin de consultarla con los sectores interesados en el tema.
La devolución del proyecto a primer debate significa la "muerte" del mismo, ya que hoy finalizan las sesiones ordinarias y cualquier proyecto que no haya recibido los tres debates antes de esta fecha no podrá ser discutido en el nuevo período.
Jacobo Salas, coordinador de la bancada arnulfista, expresó que hay que dejar bien claro que este proyecto surgió como propuesta de Araúz y no de parte de la presidenta de la República, Mireya Moscoso.
Recomendó a sus colegas, sobre todo los de gobierno, que antes de presentar cualquier tipo de propuesta consulten con los legisladores, para evitar que cuando llegue al pleno "queden mal y dejen mal al gobierno".
Araúz dijo que él propuso este proyecto a solicitud de los pequeños comerciantes del interior que están interesados en que se apruebe una norma como esta que se constituya en una inyección para la economía de estos comercios.