Las zonas bananeras de Panamá se han convertido en una de las áreas del Caribe más contaminadas con plaguicidas, según un análisis realizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que elabora un proyecto para reducir el escurrimiento de pesticidas al Mar Caribe.
De acuerdo con Tim Kasting, coordinador adjunto encargado de la oficina del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la mayor parte del vertimiento en Panamá se da por las bananeras, que en conjunto con las plantaciones de Costa Rica y Nicaragua, en donde también se practica esta actividad, hace más riesgoso sus efectos en la zona.
Informó que se va a desarrollar un monitoreo del agua de las zonas agrícolas para establecer qué nivel de escurrimiento hay en el territorio panameño y conocer aún más de la seriedad del problema.
Según Kasting, los plaguicidas que se están utilizando en esta región agrícola o sur-occidental del Caribe, están afectando la vida marina y los manglares, por lo que con el proyecto se espera reducir el escurrimiento de cualquier plaguicida, herbicida, fungicida e insecticida, que apliquen a los cultivos y que lleguen al mar.
Precisó que se ha comenzado a detectar diversos tipos de plaguicidas que se aplican a los cultivos y que llegan al mar, además de los utilizados para combatir el mosquito Aedes Aegypti, transmisor del dengue.
Por su parte, Alis Cedeño, coordinador técnico nacional de la Autoridad Marítima de Panamá, precisó que Panamá está a la espera de recibir un financiamiento de las Naciones Unidas para reducir el vertimiento de pesticidas al Mar Caribe.
Manifestó que es conocido que la mayor parte de este escurrimiento se da a consecuencia del vertimiento de los plaguicidas que se utilizan en la agricultura, la ganadería y en el control de vectores, pero con énfasis en la agricultura, en especial en las zonas bananeras y los arrozales.