José Morris, secretario general del Sindicato Industrial de la Chiriquí Land Company y Empresas Afines (SITRACHILCO), manifestó en una asamblea extraordinaria la posibilidad de que la empresa Puerto Armuelles Fruit Company (PAFCO) se vaya de la región, y logró consenso para realizar protestas en fechas y puntos no revelados, a fin de que el gobierno tome una determinación frente al problema laboral.
“Estoy convencido de que la empresa se va, y antes de que entren precaristas, las tierras que están baldías las debe coger la organización, para poner a producir por lo menos plátano, porque hay gran demanda del producto a nivel internacional”, apuntó.
Agregó que en esas tierras laborarían los trabajadores despedidos, así como los hijos de esos obreros.
Recalcó que ningún trabajador puede esperar que les resuelvan sus problemas. “Los gobiernos son sordos y ciegos y los problemas tenemos que resolverlos nosotros; creemos que si las tierras se las venden al sindicato, debemos comprarlas, y el sindicato tendrá que buscar el dinero prestado”, afirmó.
Aseguró que los obreros no aceptarán la reducción de trabajadores por cuadrilla, no están de acuerdo con las primas de rendimiento ni con la reducción de las conquistas sociales ganadas.
Dijo que los obreros desean que se finiquite un acuerdo con la empresa, pero debe ser decoroso de acuerdo con el costo y la calidad de vida de ellos y no por debajo como quiere PAFCO.
En torno al plazo para la negociación con la empresa, que vence el viernes 20 de octubre, el vocero del SITRACHILCO, José Morris, considera que los plazos no se pueden dar de manera unilateral, pues tiene que haber acuerdo para que se pueda levantar la negociación, con la mediación del MITRADEL.
Explicó que si la empresa levanta la negociación de manera unilateral, provocará que la Convención Colectiva anterior siga rigiendo.
En tanto, Cameron Forsyth, gerente general de PAFCO, dijo que la empresa no podría seguir operando con la anterior convención, por los costos económicos que significaría el proceso productivo.
"Tenemos pérdidas económicas de 15 millones por año: hay que hacer algunas modificaciones", afirmó el ejecutivo.
Indicó que necesitan otro sistema para que las fincas funcionen en forma rentable, el que incluye cooperativas, operadores panameños, empresas mixtas, pues la intención de la empresa no es salir del país.
"El sindicato no quiere negociar ni que otros entren en el negocio", dijo Forsyth cuando se le consultó sobre sus expectativas ante las negociaciones.
En tanto, dijo que en conversaciones con el Gobierno, éste ha manifestado que no hay objeciones para que PAFCO subarriende las fincas que ha cerrado por ser poco productivas.