La superintendente de Bancos, Delia Cárdenas, señaló que las protestas y piqueteos provocan que los bancos tomen ciertas precauciones en cuanto al manejo de sus fondos.
Exhortó a la comunidad en general a no escuchar voces "agoreras" sobre el futuro de la Caja de Seguro Social, sino buscar mecanismos para fortalecer la institución de seguridad social.
Aseguró que como los jubilados y mucha gente no son sujetos de créditos, los bancos están tranquilos porque el Seguro Social avala los pagos de este sector. Sostuvo que se debe dejar a un lado la violencia y pensamientos negativos para resolver los problemas del país.
Apuntó que cuando los bancos le cobran menos intereses a los jubilados es conveniente para la economía. Sentenció que el Seguro Social es la institución que ampara a gran cantidad de panameños en financiamientos de su vida cotidiana.
Por otra parte, Cárdenas aseguró que cuando la Superintendencia detecta transacciones sospechosas, inmediatamente las comunica a la Unidad de Análisis Financiero (UAF) para que levante las investigaciones.
"Dentro de las inspecciones que se hacen a los bancos cuando vemos alguna declaración sospechosa o consideramos que debe ser informada, lo comunicamos a los oficiales de seguimiento", recalcó.
Detalló que Panamá combate las acciones ilícitas dentro de su sistema bancario porque tiene controles muy estrictos, que en nada favorecen estas actividades.
La cifras proporcionadas por el Sindicato de Industriales de Panamá (SIP) coinciden que los efectos de un paro podrían traducirse en pérdidas globales para la economía panameña por el orden de los 32 millones de dólares diarios.
Aunque Victor Cruz, asesor económico de este gremio empresarial subrayó que esta sería la cifra si se registrará un paro de labores en todo el país, situación que no se generó con la huelga convocada ayer.