El Banco de China negó ayer que tenga algún tipo de acercamiento con los transportistas para financiar 100 autobuses nuevos procedentes de Asia, como anunció la dirigencia transportista.
Un vocero de la entidad bancaria, responsable del área de créditos a clientes, indicó que no han tenido conversaciones con los transportistas sobre el tema.
Por su parte, en el Banistmo, algunos empleados consultados se mostraron sorprendidos ante la información, pero señalaron que investigarían sobre este asunto para emitir hoy un pronunciamiento.
Mientras tanto, el asesor legal de la Cámara Nacional del Transporte (CANATRA), Emidio Manzané, negó que ese gremio haya conversado con los bancos en mención y según dijo, "el acercamiento quizás fue de la prestataria de Pedregal y no de la agrupación como tal".
Lejos de aclarar el hecho, las palabras de Manzané generaron mayor confusión, toda vez que el viernes pasado el vicepresidente del gremio, Gilberto Soto, dijo que "si la Autoridad del Tránsito aprueba la propuesta, los buses serán financiados por el Banistmo y por el Banco de China, entre otras instituciones bancarias".
A partir de estos planteamientos divergentes, el ex gerente del Banco Nacional de Panamá (BNP), Luis H. Moreno, sostuvo con firmeza que "un banco serio no hace negocios con este sector", que ha tenido por tradición obtener desembolsos millonarios bajo el supuesto de mejorar la flota, pero nunca cancela la deuda.
Existen ejemplos palpables de estos fracasos. El general Omar Torrijos, de cuya muerte trágica se cumplen el próximo 31 de julio 26 años, ofreció cerca de B/.30 millones del BNP para comprar 100 autobuses marca "Pegasus" para la Cooperativa Única de Transporte, S.A., (CUTSA).
Estos buses, que incluso eran operados por damas y donde el usuario subía por una puerta recibiendo un tiquete y bajaba por la otra donde pagaba su pasaje, duraron poco y parte del dinero se esfumó.
También durante la dictadura militar se trajeron al país autobuses de las marcas Caterpillar, Blue Bird y los Internacional, también con dinero del BNP. Estas unidades pasaron a "mejor vida" en menos de dos años.
No conforme con esta mala experiencia, el gobierno de Mireya Moscoso ofreció al sector B/.30 millones y el resultado fue el mismo. El servicio no mejoró y parte del dinero se perdió.
Ahora, el gobierno de Martín Torrijos entregará los contratos de concesión para que, de igual forma, los transportistas realicen préstamos millonarios con bancos privados a fin de reemplazar a los diablos rojos.
Bancos niegan relación con nuevos buses
Los transportistas necesitan cerca de B/.17 millones para financiar al menos 100 unidades.