El borrador de reformas tributarias que impulsa el Gobierno fija el Impuesto Sobre la Renta (ISR) para los bancos en una suma no menor al 8% de los ingresos brutos que obtengan.
Una fuente empresarial dijo que según el artículo 699 del Código Fiscal, los bancos pagan en la actualidad su ISR en base a una tarifa de 30% de su renta neta gravable, principio que se mantiene en esencia, sólo que ahora el impuesto no debe ser menor al 8%.
El documento incluye además la ampliación del Impuesto Selectivo de Consumo a nuevos bienes y servicios suntuarios con tasas moderadas de hasta el 10%.
Por otra parte, el viceministro de Finanzas, Eduardo Quiroz, reiteró ayer que los productos alimenticios incluidos en la Canasta Básica Familiar no serán afectados con la reforma tributaria.
Explicó que productos como las tunas y sardinas, que son muy populares en la dieta del panameño, no pagarán el Impuesto de Transferencia de Bienes Muebles (ITBM) ó 5%.
Añadió que la iniciativa incluye además que los pequeños comercios que registren ingresos inferiores a los B/.70 mil anuales, no pagarán el 5%.
También plantea la eliminación parcial de la exoneración del pago del ISR que se ofrece por 20 años a todas las viviendas y a partir del año 2003, sólo se aplicará la misma a las viviendas cuyo valor esté por debajo de los B/.62,500.
Se aplicará el Impuesto Selectivo de Consumo del 10% a los vehículos a motor con más de 2.000 cc que son considerados de lujo.
Igualmente, se gravará con este impuesto el consumo de celulares, lo que indica que las empresas de telefonía celular pagarán un 15%.
MUCHO CUIDADO CON EL TEMA
Por otra parte, la Asamblea Legislativa será "muy cuidadosa" con el tema de las reformas tributarias, ya que hay que evitar un "patinazo" que pudiera ser perjudicial para la economía del país, advirtió su presidente, Laurentino Cortizo, quien se mantuvo cauteloso y se abstuvo de emitir un criterio al respecto.
Indicó que cuando se presente la reforma ante el pleno legislativo, se realizarán amplias consultas con todos los sectores que podrían verse afectados, a fin de conocer qué es lo que piensan con respecto a los cambios que se pretenden introducir.
En tanto, el presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP), Juan Francisco Kienner, consideró positiva la decisión del Gobierno de iniciar un período de consultas sobre reformas tributarias, porque se pone fin a la incertidumbre y se comienza la reactivación de la economía.
Recordó que la adopción de una medida relacionada al sistema tributario fue una de las peticiones que hicieron los empresarios en las comisiones bipartitas dirigidas a reactivar la economía.
Kienner confirmó que el gremio que representa se reunirá el próximo martes con el ministro de Economía y Finanzas, Norberto Delgado, para discutir las reformas, porque hasta este momento sólo se conoce un "pantallazo".
Expresó sus dudas acerca de la efectividad de exonerar del pago del ISR a los trabajadores que ganan menos de B/.800 al mes, porque la carga tributaria debe ser una responsabilidad de la sociedad en su conjunto.
Señaló que con la decisión de discutir las reformas tributarias se cumple con el Fondo Monetario Internacional, para aspirar a nuevos préstamos.
Mientras que el presidente de la Cámara de Comercio, Manuel José Paredes, también consideró como una "medida sana" que el Gobierno defina su estrategia para las reformas, debido a que ese fue un tema ampliamente cuestionado por diversos sectores de la economía.
Ponderó la medida, ya que algunos empresarios habían expresado su interés en invertir en el país, pero se abstuvieron hasta que el Gobierno anunciara la decisión.
Sin embargo, también señaló que las condiciones económicas tampoco van a variar en los próximos meses y la realidad es que el Gobierno tenía un compromiso con las instituciones financieras de crédito internacional para reestructurar el sistema financiero.
Manifestó que la propuesta de eximir del pago de impuesto a los que ganan menos de B/.800, es positiva, pero hay que estudiar el impacto que tendrá en la economía del asalariado y si ese dinero que recibe debe pagarlo en otros rubros al ampliar la base del cobro del ITBM en otros servicios.
Sustentó que al final esta decisión ni favorece ni perjudica a los trabajadores, sino que tendrá un efecto neutro sobre la economía familiar.
En tanto, el ex presidente del CoNEP, Fernando Márquez Amado, señaló que el Gobierno debe ser más eficaz en el uso de sus recursos mediante una estructura más amplia y evitar que se produzcan aumentos en el cobro de impuestos.
Recordó que la empresa privada ya ha presentado estudios para que el Gobierno sea más eficiente en la prestación de los servicios públicos, a través de la reducción de la burocracia y la transparencia de los funcionarios.
Por otro lado, el secretario general del Sindicato Unico de Trabajadores de la Construcción (SUNTRAC), Genaro López, dijo que antes de emitir una opinión más certera sobre esta propuesta debe conocer de forma específica los renglones que serán afectados y los que serán liberados.
López no se mostró muy de acuerdo con la decisión de eximir del pago del ISR a los trabajadores que devengan menos de B/.800, porque considera que todos los ciudadanos deben tributar, eso sí en forma justa, no como lo que están haciendo con los trabajadores de la construcción.
Mientras que el secretario general de la Asociación Médica Nacional, Alfredo Macharaviaya, alegó que la ampliación del impuesto del 5% a los servicios profesionales viola el artículo 40 de la Constitución.
Según el texto del mencionado artículo: "no se establecerá impuesto o contribución para el ejercicio de las profesiones libres, de los oficios y las artes", sostuvo.
Macharaviaya consideró que sería muy negativo que se imponga este tipo de gravamen a profesiones como la medicina, la odontología, la abogacía y en los restaurantes.