Las autoridades todavía no han capturado a ninguno de los cuatro delincuentes que irrumpieron en una residencia en Villa Zaíta y se robaron más de B/. 10 mil.
Todo ocurrió a las 3:00 a.m. de ayer, cuando uno de los facinerosos, luego de envenenar a los perros, se introdujo a la residencia No. 89 en la barriada La Rotonda, por una de las ventanas delanteras y les abrió la puerta a sus secuaces.
Los ruidos ocasionados con su llegada alertaron a Geir Hawturner, de 53 años, el propietario de la vivienda, que se levantó de la cama a ver qué pasaba. En ese momento fue encañonado y amordazado por los delincuentes quienes también sometieron a su esposa Nora, de 38 años.
Luego de controlar la situación, los delincuentes se apoderaron de lo que encontraron a su paso.
Las víctimas contaron a las autoridades que les robaron cerca de B/. 2 mil en efectivo y unos B/. 8 mil en joyas.
Los delincuentes escaparon del lugar con el botín y hasta el momento no han sido identificados ni capturados.
Los afectados no quisieron dar declaraciones a los medios de comunicación que acudieron al lugar, pero estos nunca salieron de la vivienda.
Esta no es la primera vez que los delincuentes envenenan a los perros para que no los delaten al cometer sus fechorías, ya que el pasado mes de octubre dos hombres abrieron las cerraduras de una casa en Nueva Libia, donde también funciona una tienda y atacaron al dueño de la propiedad.
Las autoridades policiales acudieron al lugar y frustraron la acción delictiva, que se supone era un robo.