Las comunidades y pescadores de las islas y áreas de tierra firme del Golfo de Panamá se ven constante atacadas por piratas colombianos y panameños, que armados de AK-47 y otras armas de guerra, los despojan de los motores fuera de borda de sus embarcaciones y otras pertenencias, denunció ayer ante el pleno de la Asamblea, el legislador Tomás Altamirano Mantovani.
Según el legislador, del mes de julio a la fecha los ataques son constantes, al punto que los piratas han logrado robar por lo menos 32 motores fuera de borda, de los cuales el más barato tiene un costo de mil balboas.
Manifestó que las bandas de piratas son mixtas, pues están integradas por panameños y colombianos que operan en todo el Golfo desde Panamá a Darién hasta llegar a Colombia.
Indicó que estos piratas utilizan lanchas rápidas para cometer sus fechorías, llegan hasta las comunidades de pescadores y les quitan de sus motores fuera de borda y otras pertenencias de valor.
Los asaltos y robos no se limitan a los motores, pues recientemente se tomaron la comunidad de Martín Pérez y despojaron a los moradores de todo tipo de pertenencias de valor.
Señaló que la queja la hicieron llegar al Servicio Marítimo Nacional (SMN) que les envió lanchas patrullas por dos, tres o cuatro días, pero después suspendían la vigilancia.
Expresó que en muchas de estas comunidades hay unidades de vigilancia de la Policía Nacional que tienen armamento ligero, que no pueden hacer frente a los piratas que llegan con AK-47 y armas de guerra.