Los bandoleros colombianos que operan en Darién, pretenden "secuestrar" la provincia para crear un Estado dentro de otro y extorsionar a los comercios que operan en el lugar, denunció el vicario Rómulo Emiliani.
"Manipular a través del miedo y secuestrar una provincia, teniendo que pagar impuestos las tiendas y otros negocios y tener prácticamente un Estado dentro de otro Estado. Eso no se puede permitir", sostiene Emiliani en un comunicado.
Añade que los "indeseables" bandoleros pretenden crear un reducto o lugar de refugio de cientos de hectáreas selváticas, para desde allí lanzar ataques y robar a comunidades.
La Policía Nacional repelió en las vísperas de Año Nuevo, un ataque armado perpetrado por bandoleros colombianos en la comunidad de Pirre Abajo. En el enfrentamiento, a pesar de que duró 15 minutos, no se registraron muertos ni heridos.
Emiliani afirma, que los irregulares mantienen una guerra sicológica contra los policías y moradores de Darién con ráfagas de disparos en las noches y luces de bengala, para implantar una anarquía a través del éxodo y el miedo.
"Me duele que por un puñado de gente indeseable, violenta y sin ley, que proviene del hermano país, se juzgue y se tilde a los demás de la misma manera", indica.
El religioso destaca que el ataque que perpetraron hace mes y medio los bandoleros contra el poblado de Boca de Cupe, ha dejado "una huella de temor, angustia e incertidumbre, en el alma del pueblo".
No obstante, señala que palpó durante las festividades de Navidad una "mayor calma" a lo largo del río Tuira por la presencia de la Policía Nacional y que parte de la comunidad de Boca de Cupe participó en los oficios religiosos, a pesar de que recuerdan con "tristeza y dolor" el último ataque.