El director de la Policía Nacional, Carlos Barés, acusó ayer al indígena Rodolfo Morales de ser un colaborador de los grupos irregulares que operan en la zona fronteriza con Colombia.
Morales, oriundo de la comunidad de Cocorú, Darién, responsabilizó en RPC a miembros de la Policía Nacional de haberle aplicado torturas por espacio de cinco días a raíz del incidente en Nazaret.
"Tenemos una Oficina de Responsabilidad Patrimonial donde quien se siente aludido puede presentar las acusaciones y quizás este señor no se atreve a ir a allá, porque no tiene las pruebas para comprobar lo que dice", acotó Barés.
Sustentó que cualquier denuncia que es presentada en la ORP es investigada y se aplican los correctivos necesarios para evitar que vuelva a suceder.
"Yo lo que creo es que ustedes los medios de comunicación no le deben dar espacio a personas que no pueden comprobar sus acusaciones", afirmó Barés.
Puntualizó que Morales lo que está buscando es protección ante cualquier situación que se le pueda presentar por ser colaborador de grupos insurgentes.
Por otra parte, Barés informó que la Policía Nacional es consciente de la falta de recursos que tiene la Dirección Nacional de Corrección, en materia de custodia de las cárceles, pero esta función no debe caer en manos de la Policía.
Advirtió que no se descartan destituciones por los últimos incidentes registrados en las cárceles, donde se detectaron celulares y armas, no obstante se encuentran en investigación.