El director de la Policía Nacional, Carlos Barés, negó ayer que exista un toque de queda en el Darién ante la posibilidad de nuevos ataques de irregulares colombianos, pero informó que si se han destinado nuevas unidades para las tareas de vigilancia en esa región, se enviaron cuatro helicópteros artillados y con visores nocturnos para tareas de vigilancia.
Barés también negó que recientemente las unidades de policía hayan obligado a los pobladores de Puerto Obaldía a entrar a sus hogares después de la 5: 00 p.m. y que la situación en la región se encuentra controlada por las unidades de la policía.
Aseguró que no hay nada irregular en estos momentos en Darién y se está reclutando a personas de la Comarca Kuna Yala y Darién para que pasen a formar parte de la policía de frontera, ya que conocen mejor la región.
No obstante, las unidades de la policía de servicio en el Darién han aplicado una serie de restricciones para la movilización de las personas que incluyen informar de los desplazamientos entre poblados, también la prohibición de hacerse a la mar sin autorización o en la noche.
Se ha dispuesto que nadie puede navegar mar afuera después de la 5:00 p.m. y se mantiene un control de toda persona que entra o sale de los diversos poblados de la región para evitar incursiones de desconocidos.
Trascendió que esta medida es para impedir a los moradores de la región abastecer a los guerrilleros y miembros de los movimientos insurgentes de comida y otros pertrechos que usualmente ejecutaban con regularidad.
No obstante, a las afirmaciones del director de la Policía, Carlos Barés, algunos pobladores de Puerto Obaldía han informado que en una ocasión si se les ordenó entrar a sus hogares por una supuesta alerta sobre la presencia de personal armado.
Otros sectores han señalado que las medidas adoptadas por la policía desalientan el comercio y ahuyentan a los turistas que viajan a los pueblos de la región.