Nación

Bares y cantinas, un trago amargo para comunidades

Proliferan como por arte de magia y desde el mes de julio pasado sus trámites de apertura se pueden hacer a través del internet, lo que facilita su creación.


El alcoholismo es una enfermedad que está acabando con la sociedad panameña, causando problemas de desintegración familiar, violencia doméstica y baja productividad laboral, dijeron especialistas sobre esta problemática.

"El panameño compra todo tipo de alcohol, desde el más barato hasta los costosos, pero lo preocupante es que en la actualidad, las campañas publicitarias van dirigidas a capturar a los jóvenes e involucrarlos en su consumo", dijo el director del Programa Desarrollo Social Seguro del Ministerio de Desarrollo Social, Gilberto Toro.

"Un país de gente que se embriaga baja su productividad, produciéndose entonces tardanzas o ausencias laborales", señaló al Panamá América.

 

Recordó que en Panamá, esta "droga lícita" está presente en los bautizos y en los velorios.

El hábito de consumo de alcohol también ha captado a las mujeres, manifestó. "Ellas se están haciendo más bebedoras, incluso en las discotecas se los ofrecen hasta tres tragos por el precio de uno o gratis", puntualizó.

Igual criterio compartió un miembro de Alcohólicos Anónimos de Panamá. "El alcoholismo es una enfermedad que afecta el cerebro y daña a la familia, haciendo que muchas mujeres se separen de sus esposos", dijo.

 

También recordó que en accidentes de tránsito con muertes, casi siempre el licor fue la causa.

Los bares y cantinas se están apoderando de los barrios de la capital.

No hay una sesión del Consejo Municipal de Panamá en la que los representantes de corregimiento la usen para cuestionar la aprobación de la Ley No. 5 de 11 de enero de 2007, que les quita la potestad para autorizar los permisos de expendio de licor, por el nuevo sistema electrónico PanamaEmprende.

 


Manuel Jiménez, representante del lugar, dice que hay vecinos molestos por la construcción de una parrillada en calle 4.

Jiménez se muestra impotente y sin autoridad.

 

En Ancón se han irrespetado las normas de la etnia kuna que habita en el sector de Kuna Nega.

El representante Joaquín Vásquez señala que en esa comunidad, en más de 20 años de existencia, jamás se permitió la venta de licor.

Su colega de Las Cumbres- Alcalde Díaz, Quibián Panay, recuerda que con la venta de licor se generan problemas.

Eso lo reitera Mario Kennedy, de San Felipe, quien señala que en su corregimiento hay proyectos de hoteles y apartahoteles y se estila que en cualquier esquina se venda cerveza.

"En cualquier tienda se puede vender cerveza y después de eso viene la droga", lamenta.

Para Nelson Vergara, de la 24 de Diciembre, pareciera que se quiere llevar a la perdición a los barrios, así como al desorden y a la pobreza.

Javier Ortega, de Río Abajo, manifiesta que hay negocios cerca de centros educativos.

A juicio de Lourdes Romero, presidenta del consejo municipal, esto aumentará la delincuencia.


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300654
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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