LA BARRERA del idioma y el recuerdo de conocidos actos terroristas pudo ser el detonante que causó alarma en la tripulación y los pasajeros del vuelo 231 de la empresa Copa Airlines con la aeronave Boeing 737-700 HP1379CMP.
De los seis sirios retenidos en este incidente ninguno hablaba español y uno de ellos a duras penas podía comunicarse en el idioma inglés.
La diferencia de idioma también impidió a las autoridades de la PTJ realizar de manera ágil el interrogatorio de los detenidos, por lo que tuvieron que esperar varias horas a la espera de un traductor.
La llegada de este traductor al lugar donde estaban los extranjeros y la requisa de los equipajes permitió al director de la PTJ, José Ayú Prado llegar a la conclusión de que por el momento " no había nada sospechoso ni que llame la atención".
En la entrevista los sujetos informaron que uno de los propósitos de su viaje era el de acudir a una boda en Haití, donde aparentemente serían esperados por unos familiares, quienes son comerciantes.
Según informó el director de la PTJ, ya se hizo comunicación con INTERPOL y los retenidos no tienen antecedentes penales y se espera comunicación con los familiares de los sospechosos para verificar su versión.
"Ellos han hecho sus declaraciones básicas para tratar de ver si con todo eso que tenemos hay suficientes elementos probatorios para pedirle al fiscal auxiliar que adopte una decisión, ya sea tomar una declaración indagatoria o adoptar alguna medida cautelar como la detención preventiva", acotó.
Hasta altas horas de la noche los sospechosos se mantenían bajo investigación por parte de seguridad aeroportuaria, la PTJ y la Policía Nacional.
Ayú Prado al ser consultado sobre la posibilidad de que se trate de una travesura de jóvenes, manifestó que esta tesis es probable y no se descarta.
El capitán del avión, Adolfo Crosbie, fue quien determinó activar el protocolo de seguridad al ver en peligro a los pasajeros y a la aeronave.
Luego de ser retenidos los sospechosos y aproximadamente dos horas después de aterrizar el avión, otra tripulación curiosamente capitaneada por el padre de Crosbie partió con el resto de los pasajeros a Puerto Príncipe.
Los sospechosos provenientes de Damasco, capital de Siria, habían hecho escala en Moscú, Rusia y La Habana en Cuba, de donde llegaron procedentes a Panamá, donde fueron retenidos.
La Autoridad de Aeronáutica Civil y COPA usaron el término "incidente" en sus comunicados de prensa. El diccionario aeronáutico define esta palabra así: "Todo suceso relacionado con la utilización de una aeronave, que no llegue a ser accidente, que afecte o puede afectar la seguridad de las operaciones".
Barrera del idioma atrasó interrogatorio
En algún momento del vuelo el cubano trató de ser int'e9rprete y se le involucró como un sospechoso.