El director del Registro Público, Luis Barría, fue el promotor de la iniciativa de crear un bono de productividad dentro de la institución.
Luego de madurar su idea, presentó la propuesta a la Junta Directiva del Registro Público, que la aprobó a mitad del 2010.
Se trata de un bono que sale de los ingresos adicionales a las metas presupuestadas por el Registro Público.
Los pagos se hacen trimestralmente, luego de una evaluación de los funcionarios de mandos medios y bajos por parte de sus jefes.
Sin embargo, la reglamentación del bono dejó establecida que los jefes y asesores siempre tendrán los 100 puntos de evaluación, a diferencia del resto del personal.
Barría dijo a Panamá América que no tienen ninguna injerencia en cómo se reparten estos bonos, y negó que se utilicen como un mecanismo para presionar a los empleados para que aporten parte de sus salarios a una asociación vinculada a él.
En muchos de los casos, el bono de productividad representa seis veces el salario mensual de un trabajador de la institución.