El pequeño vertedero o "pataconcito", según los propios moradores ha permanecido en el área por más de una semana, sin que el camión recolector pase por el área a recoger los desperdicios.
En el lugar abunda, sobre todo, vasos de soda, envases de comida, e incluso bolsas negras.
Para algunas personas entrevistadas por Panamá América, la imposición de las cenizas es una costumbre.
Una de ellas, Natacha Ortega, manifestó que después de haber pasado los carnavales en la Vía Transístmica hoy se dirigirá a la Iglesia del Carmen como todos los años para la celebración del Miércoles de Ceniza.
Otra como Ahilyn Cruz, señaló que luego de carnavalear el sábado y domingo en las Tablas y Chitré, viajará hacia la provincia de Chiriquí para acompañar a su abuela como de costumbre a la Iglesia para la imposición de las cenizas.
Después de la "parranda", otros deciden dormir como es el caso de Sara Espinosa quien es mormona y carnavaleo en el interior del país.
La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo.
La Cuaresma comienza con el miércoles de ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno.
Esta costumbre también nos enseña que todo lo material que tengamos aquí se acaba. En cambio, todo el bien que tengamos en nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad.