Las personas ya han tomado por costumbre ensuciar y deslucir la ciudad, arrojando la basura en cualquier lugar, sin importarles si tienen un tinaco de basura cerca donde depositar los desechos.
Tal es el caso de los residentes de Bethania, que han dejado la basura en la acera, teniendo el basurero debajo de donde colocaron los desechos de pipas, pencas y hojas secas de árboles.
Con ello le han restado vistosidad y elegancia a su propio corregimiento.