Unos 250 palestinos, 30 religiosos y cuatro monjas, ayer se encontraban dentro de uno de los santuarios más venerados de la cristiandad, la Iglesia de la Natividad en Belén, para refugiarse de las tropas israelíes que invadieron la ciudad.
Las fuerzas israelíes expandieron su ofensiva en Cisjordania ayer en la madrugada tomando control de las ciudades palestinas de Jenín y Salfit, y rodeando el campamento de refugiados de Jenín, bastión de militantes.
Los tanques y helicópteros artillados se tirotearon con centenares de hombres armados en el campamento. Trece milicianos, entre ellos: un enfermero y un niño de 13 años murieron en el enfrentamiento.
En la iglesia, los sacerdotes se vieron obligados a dar refugio a policías y milicianos palestinos. Mientras los soldados israelíes rodeaban la iglesia, los palestinos descansaban en el piso de piedra y en los banquillos, dijo Samir, un policía palestino en el interior del templo.
Samir, quien sólo proporcionó un nombre, negó las acusaciones israelíes de que ellos disparaban desde la iglesia. En primer término, la mayoría se quedó sin balas, y en segundo lugar estábamos completamente rodeados"", dijo Samir.
222Mientras que Yasser Arafat advierte que los palestinos no serán doblegados.
El vocero del ejército, general Ron Kitrey dijo que Israel no usará la fuerza para sacar a los palestinos de la iglesia, pero que tampoco los dejará libres.
Raanan Guissin, asesor del primer ministro israelí Ariel Sharon, dijo que los combatientes "abusan de las iglesias y lugares sagrados en Belén como refugios y plataformas de ataques a nuestras fuerzas"".
Al menos 13 palestinos murieron en la resistencia contra la invasión de las tropas israelíes en Belén hasta la noche de ayer y los cadáveres de diez de ellos seguían en las calles, donde aún se libraban choques armados. Ciudadanos de Estados Unidos y el Reino Unido, además de periodistas de Italia y Armenia, fueron evacuados anoche de Natividad.
Por otra parte, más de 100 tanques israelíes entraron por la noche en Naplusa, procedentes del oeste y el este de la ciudad y comenzaron a invadir barrios y campos de refugiados de la localidad, donde se están enfrentando a la resistencia de grupos armados palestinos.
El presidente palestino, Yasser Arafat, afirmó anoche a la televisión de Abou Dhabi, capital de los Emiratos Arabes Unidos, que el primer ministro israelí, Ariel Sharon, era incapaz de "doblegar al pueblo palestino" a pesar de la ofensiva militar en Cisjordania.
Según él, los palestinos no sólo defienden su causa, sino también "el honor de toda la nación árabe". Rechazó nuevamente las acusaciones israelíes de estar implicado en el terrorismo, recordando que había obtenido el Premio Nóbel de la Paz luego de haber firmado en 1993 los acuerdos de Oslo sobre la autonomía palestina con el ex Primer ministro israelí Yitzhak Rabin, "que fue asesinado por esos elementos extremistas que hoy en día están en el poder en Israel". Más en Visión Mundial.