La justicia panameña sigue siendo selectiva, concluyeron ayer varios consultados sobre la decisión del Segundo Tribunal de Justicia, que cambió la detención preventiva de Cristóbal Salerno Ballesta, sindicado por posesión de armas prohibidas, por el impedimento de salida del país.
Según Magaly Castillo, de la Alianza Pro Justicia, "lastimosamente al delincuente de cierta posición económica se le da el beneficio de país por cárcel, pero el hijo de la cocinera va para La Joyita y La Joya, tal vez por delito de menos monta".
El abogado Miguel Antonio Bernal indicó que el fallo refleja un claro favoritismo en el Órgano Judicial, porque el Código Penal establece medidas severas por la tenencia ilegal de armas de guerra.