Contrario a esta información, el Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Construcción (SUNTRACS) insiste que nada de esto se ajusta a la realidad, aduciendo que en el país no existe libertad sindical y se promueve el sindicalismo amarillo.
Para corroborar estos planteamientos, la organización mostró un documento que da cuenta de que el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria de la Construcción y Perforación de Panamá (SINTICOPP) firmó una convención colectiva con la empresa Concretos Internacionales, S.A.
El documento revela que el pago al ayudante es de B/.2.30, mientras que la convención colectiva negociada con los empresarios es de B/.2.37. "Esto es una burla porque se desmejora el salario a los obreros", precisó López.
Además, mostró escritos donde supuestamente varias agrupaciones, entre ellas, el Sindicato Auténtico Nacional de la Industria de la Construcción (SANTRAICO), creado en el 2001, plagió una convención colectiva SUNTRACS - CAPAC.
En esa convención no existe un reglamento de seguridad.
Este Gobierno ha otorgado 9 personerías jurídicas a sindicatos, de los cuales uno solo corresponde al sector de la construcción.
El SUNTRACS ha negociado convención colectiva, fuera de la CAPAC, con 150 empresas.
El Artículo 40 de la Constitución señala que todo trabajador tiene derecho a la sindicalización, pero esto se prohibe en el Estado.