El Logos II, la segunda biblioteca flotante más grande del mundo, con más de 500 mil títulos y 200 voluntarios cristianos, atracó el viernes en la antigua base de Rodman, donde permanecerá hasta el próximo 19 de enero.
El barco, que navega por todo el mundo, ha estado en servicio desde 1989 y pertenece a EBE (Educational Book Exhibits), organización de caridad registrada en el Reino Unido y con oficinas administrativas en Alemania.
Su propósito fundamental es incrementar el entendimiento internacional y la educación, además de fomentar la lectura de buenos libros y el lenguaje cristiano. Por ello, han visitado Europa y Asia, sin dejar de lado Latinoamérica.
Durante su estadía en Panamá se han organizado eventos especiales y conferencias para niños, y se espera que, al igual que en otros países, se realice un festival, denominado "La Noche Internacional", donde la música, las danzas culturales y las canciones de los países representados por todos los tripulantes se mezclan para mostrar la diversidad del mundo y la unidad que se vive a bordo de la embarcación.
Y, es que la experiencia para muchos de los tripulantes es gratificante. Compuesta por 200 personas de 45 países, incluyendo al capitán, todos prestan sus servicios voluntarios sin recibir ningún salario. Sin embargo, tienen funciones específicas dentro de la embarcación, entre ellas, encargarse de la lavandería la librería, la limpieza, la cocina, así como de organizar las actividades especiales.
Para formar parte de la travesía los únicos requisitos exigidos son: hablar inglés, ser mayores de edad y ser muy religiosos.
La nave puede ser visitada de martes a sábado de 10:00 a.m. a 9:00 p.m., y los días domingo y lunes de 2:00 p.m. a 9:00 p.m. La entrada general es de B/. 0.25 y para los niños menores de 12 años es gratuita.
El sistema estimulará la participación de la población en la toma de decisiones, ya que se convocará periódicamente en cada policlínica a la comunidad asegurada para que planteé sus problemas de salud, y se pueda establecer una armónica relación entre la administración, el equipo médico y la población, con el objetivo de mantenerla sana.
Existirá también el sistema dispensarial o de ventanilla. Esto implica que no todos los médicos se les asignarán pacientes porque en un momento determinado puede llegar a una policlínica un paciente que no esté adscrito y tiene que atendérsele.
En el caso de que un asegurado esté adscrito a un médico en un lugar, viaje a otro y se enferma, deberá asistir a la que está más cerca, pero en este caso el médico hará un informe para que el medico de cabecera se entere de lo sucedido.
Otro aspecto que se pretende instaurar con este programa son las llamadas "referencias o contra referencias", situación que se suscita cuando el médico de cabecera considera que el centro no tiene la capacidad resolutiva de un problema específico de medicina y lo refiere a un especialista, quien posteriormente decidirá si debe continuar atendiéndose con su médico de atención primaria o le hace la contra referencia indicando las recomendaciones para verlo cada cierto periodo de tiempo, dependiendo de la magnitud de la enfermedad.
Se plantea también aumentar la cobertura de lo que se denomina la extensión hospitalaria o atención domiciliaria, de tal manera que muchos pacientes que están hoy en los hospitales puedan ser atendidos en sus casas siempre y cuando se les dé un apoyo constante de parte del equipo de salud. El plan va además coordinado con un programa de docencia, que ya está listo para iniciarlo, informó Zuñiga.