Panamá fue sede del Tercer Congreso de Bioética de América Latina y el Caribe, organizado por la Federación Latinoamericana de Instituciones de Bioética, la cual busca fomentar el estudio interdisciplinario de los problemas creados por la tecnología moderna y su solución ética.
Durante su inauguración el primer vicepresidente de la República, Arturo Vallarino, señaló que con la entrada del nuevo milenio, la humanidad entera se encuentra envuelta en la encrucijada de un cambio y que el progreso de las innovaciones científicas y técnicas, le han dado al mundo actual, inmensas capacidades para proteger y preservar la vida en sus diversas manifestaciones.
Añadió que al lado de las reservas intelectuales y morales capaces de hacer realidad la promesa de vida en Latinoamérica coexisten la pobreza, el atraso y la marginación.
Esto conlleva a impulsar de manera más decisiva a la integración social, regional y técnica científica entre nuestros pueblos, señaló el Vicepresidente.
La Bioética es una ciencia que estudia la conducta humana en el ámbito de la vida, examinándola con base en los valores fundamentales y de los principios morales.
Según Vallarino la Bioética incide en la práctica de la defensa y vigilancia de los derechos humanos, mediante la orientación de los investigadores, técnicos, científicos, legisladores y gobernantes.
A la Conferencia que finalizó el sábado 6, asistieron varios especialistas nacionales e internacionales.
Durante el encuentro se trataron temas como el medio ambiente, la Bioética Global y en América Latina, el sentido de la Vida, el pasado, presente y futuro de la Bioética y su función en el desarrollo empresarial.