El bioterrorismo es una de las causas que ha propiciado el desarrollo de enfermedades emergentes y reemergentes, reconoció ayer la directora de la Organización Panamericana de Salud (OPS), Mirta Roses.
Indicó que es cierto que algunas acciones de bioterrorismo ha ocasionado el brote de estas enfermedades, como un arma de destrucción. "El bioterrorismo es el uso intencional de estos agentes controlados como una arma de destrucción", añadió.
Las enfermedades emergentes y remergentes se mantienen como las principales causa de muerte a nivel mundial. Se puede decir que estas enfermedades reflejan la constante lucha de los microorganismos por sobrevivir.
Precisó que los principales factores que han propiciado los rebrotes de enfermedades ya controladas, son las condiciones naturales de pobreza y la desnutrición. Apuntó que en aquellos países donde se han dado brotes de dengue hemorrágico los niveles de afectación son alarmantes.
Planteó que los países se deben preocupar por mejorar su estructura pública y su capacidad de alerta para detectar cualquier enfermedad. "Creo que se deben desarrollar políticas públicas destinadas a reducir la crisis de pobreza y mejorar la calidad de vida", sustentó.
A juicio de Roses, estas enfermedades aparecieron en Europa a principios del siglo, cuando no había laboratorios ni existían antibióticos y desaparecieron cuando mejoraron las condiciones con el agua potable, la electricidad y las viviendas. Según la OPS, otras de las causas que ha contribuido a mantener las enfermedades emergentes y remergentes es la deforestación, porque obliga a los animales silvestres a convivir con los seres humanos.
López hizo además un llamado a todos los ciudadanos para que si en sus comunidades observan alguna acción de pandilla, de jóvenes que ya han tenido ciertas rencillas, que las denuncien a los planteles donde asisten estos jóvenes, pues de esta manera se pueden evitar estas situaciones. Considera que en realidad con los programas que se tienen, se pueden evitar estas situaciones que se están dando en diferentes planteles.
"Este tramo inicia en Alto Boquete pasa por Potrerillos Arriba, sigue por Santa Rita, Paraíso, sale a Macho de Monte y de allí hay dos rutas: a Cuesta de Piedra o Volcán". Allá ya están abiertas trochas, algunas de las cuales se vuelven inservibles en época de lluvia por la erosión, el lodo o la crecida de los ríos.
Fanovich, por su parte, difiere categóricamente con Rodríguez. Según dijo, "la longitud de la Ruta Sur es de no menos de 40 kilómetros y son más las áreas que requerirían camino nuevo, unos 10 kilómetros probablemente. El costo se triplica a unos B/. 18 millones y el tiempo de viaje sería de unos 50 minutos frente a 20 o media hora".
No obstante, Rodríguez añade al debate el tema "ambiente". A su modo de ver, "un par de minutos más o un par menos no puede ser razón para destruir un parque nacional".