En un mes, el sistema de bloqueadores celulares podría funcionar en su totalidad en las cárceles de las provincias de Panamá y Colón, según informó la ministra de Gobierno, Roxana Méndez.
Los centros penitenciarios de Changuinola, Las Tablas, La Chorrera y en el Centro de Rehabilitación Femenino, ya opera el sistema. Se espera que en un mes, aproximadamente, se aplique el equipo en las cárceles de La Joya y La Joyita, en Panamá; y Nueva Esperanza, en Colón.
La demora en la aplicación de estos bloqueadores se debe a que las pruebas, que se realizaron, registraron problemas con la comunicación vía celular, en las casas y comercios aledaños a los penales. Pero esto fue solucionado, según dijo la ministra.
“Este es un proceso de ajuste que realizan las empresas, y en los cuatro centros se mejoró y ya el sistema está funcionando en estos penales”, enfatizó.
Méndez aclaró que los internos no quedarán incomunicados, ya que pueden realizar llamadas en los teléfonos públicos que están instalados dentro de los penales y otros que se colocaron recientemente.
La primera etapa de este programa fue auspiciado por el Programa de Ayuda Nacional (PAN), que invirtió unos 300 mil dólares en cada penal. Mientras que la segunda etapa, que será aplicada en Panamá y Colón, le costo Ministerio de Gobierno cerca de 2 millones de dólares.
Este sistema se implementó, luego que en enero del 2010, se realizará un estudio que arrojó que en los centros penitenciarios del país se realizan cerca de 7 mil llamadas de celulares, diariamente.