Esto quedó en evidencia el fin de semana cuando unos 180 kilos de cocaína fueron descubiertos en el puesto de control de Guabalá.
La nueva modalidad para el transporte internacional de sustancias ilícitas se descubrió con el decomiso de 180 paquetes de aproximadamente un kilo de cocaína cada uno en el vagón de un camión tipo pitufo.
Javier Soriano, fiscal de Drogas en Chiriquí, explicó que la droga venía metida en bloques de cemento que habían sido sellados y viajaban en la parte posterior del vehículo ocupado por dos ciudadanos mexicanos.
"En lo que tenemos de trabajar nunca habíamos visto que se utilizaran bloques de cemento para esconder la droga" mencionó.
Por la sustancia ilícita del camión solo se pudo detener a José Cruz, de 20 años, puesto que su padre, quien tiene el mismo nombre y lo acompañaba logró darse a la fuga en el momento en que hacían la revisión en la garita.
En otra operación, se incautó de 110 kilos de cocaína y se detuvo al panameño Abdiel Beitía, quien conducía una camioneta de carga que tenía un doble fondo en el que la droga se mantenía oculta.
Otro caso.
El fiscal primero de Drogas, José Abel Almengor informó ayer que hace dos semanas fueron decomisados 35 kilos de cocaína en un minisubmarino arrastrado mediante cadenas por una embarcación que venía de Suramérica y que pretendía cruzar por el Canal de Panamá.
Por este delito fueron arrestados tres ciudadanos de Chipre, quienes se presume estaban a cargo de la nave.
Una llamada de alerta hecha a los empleados de la Autoridad del Canal fue lo que llevó a los funcionarios de la Fiscalía a ubicar el cargamento.