Brasilia-. Bolivia ha dado un adicional impulso al plan brasileño de crear una gran área continental de concertación política, libre comercio e integración física, al ofrecer ser la sede de una segunda reunión Cumbre de Sudamérica.
El ofrecimiento fue anunciado por el presidente boliviano, Hugo Banzer, durante el cierre de la primera reunión celebrada en esta capital por los 12 jefes de Estado y Gobierno de América del Sur, una iniciativa del presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso.
Asimismo, el mandatario boliviano destacó el progreso obtenido en la reunión para impulsar los nexos entre el Mercosur y la Comunicad Andina de Naciones, que buscan crear una zona de libre comercio sudamericano en el año 2002.
La reunión no acordó la fecha para una segunda reunión de los mandatarios, pero resaltó que el seguimiento de las recomendaciones para una integración física mediante proyectos mancomunados de energéticos, carreteras e hidrovías, avalados por el Banco Interamericano de Desarrollo, comenzarán a ser implementadas en una reunión de ministros de transporte, a realizarse en Montevideo el próximo 5 de diciembre.
Cardoso pronunció un breve discurso de clausura el viernes en la noche, horas después que se había previsto el cierre del histórico encuentro de dos días en que también fue debatida, a veces acaloradamente, la crítica situación de Colombia a la luz del apoyo de 1.300 millones de dólares de ayuda militar y económica que acaba de recibir de Estados Unidos para combatir el narcotráfico y frenar las guerrillas que controlan más de la mitad del país andino.
A último momento se anunció la inclusión de dos párrafos más al "Comunicado de Brasilia" que ya constaba de 14 páginas y 62 párrafos. Uno proclama el "decidido apoyo" de la conferencia al proceso de paz en Colombia iniciado por el presidente Andrés Pastrana.
Así, el mandatario colombiano consiguió sobreponerse al escepticismo de la mayoría de los países que asistieron a la cita en Brasilia, incluso un observador mexicano, el politólogo, Jorge Castañeda, asesor del presidente-electo, Vicente Fox, aunque no logró que en el comunicado incluyera el término Plan Colombia, y con ello, la multimillonaria y polémica ayuda de Estados Unidos.
El otro párrafo deplora la situación colonial que persiste en las Islas Malvinas/Falkland por su continua ocupación por Inglaterra y hace un llamado para una solución pacífica del conflicto que en 1982 estalló en una cruenta guerra.
La acción de los presidentes dio mayor sustancia a la frase "Colombia no está sola en la lucha que sostiene contra el narcotráfico" que repitió insistentemente tras la visita de solidaridad que efectuó el presidente Bill Clinton a Cartagena de Indias el pasado miércoles.
Al reiterar por enésima vez su confianza en Pastrana, Clinton recordó también que Colombia debe avanzar en su lucha por la defensa de los derechos humanos, a lo que el mandatario colombiano respondió: "Creo que es mucho lo que hemos logrado hacer", y que "el tema de los derechos humanos en mi gobierno no es una imposición del presidente Clinton".
Pero paralelo a este balance oficial de éxito, están los organismos no gubernamentales que opinan lo contrario y las profundas preocupaciones que el Plan Colombia ha suscitado entre los vecinos del país andino, especialmente Brasil, Venezuela, Ecuador y Panamá.
Sin embargo, aparte del trabajado triunfo de Pastrana, la cumbre dio para mucho más, especialmente en el campo de la integración regional y la defensa de la democracia, ya que el comunicado propone hacer valer el concepto de democracia representantiva a todos los países sudamericanos que desean formar parte de la comunidad sudamericana.
El acuerdo más destacado en el aspecto de gradual integración económica es el que prevé una zona de libre comercio de los píses del Mercosur (Argentina, Uruguay, Paraguay, Brasil, más Bolivia y Chile) y la Comunidad Andina de Naciones (Perú, Bolivia, Ecuador, Venezuela y Colombia) para enero de 2002.
Esta iniciativa, impulsada personalmente por Cardoso, aspira a crear una sólida plataforma económica en Sudamérica que puede negociar en bloque su incorporación al Area de Libre Comercio de América (ALCA), una iniciativa de Estados Unidos, cuya puesta en marcha está prevista para enero del 2005.