Tres familias de extrema pobreza, residentes en la ciudad de Santiago, recibieron de manos bondadosas una bolsa de comida para aproximadamente un mes.
Olivia Martínez, de 65 y el señor Pablo, de 70, fueron sorprendidos con la donación.
Muy emocionados indicaron que Dios escuchó sus ruegos, pues desde hace varios días no tenían nada que comer.
Melitón Jiménez, quien permanece inmóvil en una silla de ruedas, también se vio beneficiado.
Alegó que ahora su esposa y sus hijos podrán alimentarse bien, ya que él no puede trabajar.
Las donaciones fueron hechas en el marco de la celebración del Día de Los Reyes Magos.