Los camisas rojas están temerosos de que se cierren más cuarteles, tal como sucedió con los de Tocumen, Howard, Betania y Clayton.
Esta realidad quedó plasmada ayer durante una reunión que se celebró ayer por varias horas entre bomberos y el asesor del Ministerio de Gobierno, Ricardo Loaiza, a fin de buscar soluciones para mejorar los equipos y vehículos.
Se informó que analizan fondos para adquirir 16 carros y 11 ambulancias para todas las zonas bomberiles.
Según el cabo primero Diego Aguilar, el cierre de estaciones se debe a la administración deficiente, pues no se han sabido manejar los recursos.
El proyecto de Ley 432, orgánica del Cuerpo de Bomberos de Panamá, establece en el Artículo 1 que la entidad pasará a ser de seguridad pública.
El capitán Celso Contreras, opositor a esa ley, dijo que el artículo anterior elimina los voluntarios, que suman 1,200. Otra de sus quejas es que el Presidente nombrará a los comandantes por política.
En tanto, Aguilar respondió que la ley es equitativa al punto que ellos pueden ser directores.