Luego de abandonar la mesa del diálogo con las autoridades, miembros de la
guardia permanente del Cuerpo de Bomberos de Panamá (CBP), entre ellos el teniente Cruz Gómez, iniciaron una huelga
de hambre.
Los camisas rojas retomaron las protestas en los predios del cuartel
central Ricardo Arango en la avenida Cuba, donde mantienen ubicado los camiones
de la entidad con las sirenas encendidas.
Los bomberos rechazaron la propuesta de aumento de 100 dólares y la
obligatoriedad de asistir a la Academia de Formación de Bomberos para aspirar a un
ascenso.
Informaron que las medidas no afectarán el servicio que
prestan a la ciudadanía y a su vez pidieron el apoyo de la sociedad en
general.