U n pueblo de montaña, con una cultura agrícola donde se desarrolla la industria cafetalera, es Boquete, uno de los mejores lugares del mundo para vivir.
Algunos residentes abogan porque se mantenga esta identidad que ha motivado a muchos extranjeros a establecerse en este Valle.
Y es que en los últimos años han surgido rumores de una posible intención de los inmigrantes a tomar el control de ciertas actividades propias del pueblo boqueteño.
Las autoridades locales dicen no tener conocimiento de esto, pero los comentarios de café y de tardes en el parque apuntan a un fuerte movimiento para adaptar al distrito a la vida estadounidense.
Sin embargo, pobladores y comerciantes destacan que será difícil que esto pase, porque la comunidad peleará por su identidad. Además, una prueba de que los rumores no son acertados es que varios extranjeros trabajan en conjunto con la población para realizar las fiestas, como la tradicional Feria de las Flores.
Realidad.
El mayor choque cultural que se ha registrado es cuando los boqueteños sienten que se comienza a perder su identidad y aspiran a convertirse en una pequeña California.
Los letreros en inglés y después en español es una de las razones que más han cuestionado los moradores y precisamente cuando se quieren vender propiedades o hacer complejos urbanísticos.
El acuerdo municipal 2 del 18 de enero de 2005, establece las normas para la publicación de anuncios en el distrito y debe estar escrito primero en español y después en inglés.
Rodrigo Marciac, empresario de la región, consideró que la identidad de este pueblito cafetero se tiene que seguir manteniendo, aunque haya que modernizar con cambios efectuados por los propios boqueteños.