Después de un año de espera, las autoridades municipales comenzaron a demoler las bóvedas y tumbas del cementerio de Las Minas, que se encontraban abandonas.
“Estamos cansados de estar esperando que estas personas irresponsables se hagan cargo de sus supuestos seres queridos”, dijo el alcalde de Las Minas, Eduardo Franco.
Franco indicó que hace aproximadamente un año la situación se agravó, porque las lápidas se fueron cayendo y los restos de varios difuntos quedaron a la intemperie.
Además, señaló que ante la indiferencia de los familiares y después de asesorarse legalmente, ellos iniciaron un operativo de demolición de bóvedas.
Detalló que estos restos han sido guardados en bolsas negras y separados con la descripción del lugar exacto donde estaban.